Cinco factores que hacen a ciudadanos y empresas más vulnerables al ciberfraude

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Un estudio de Experian reveló que los particulares tienen una media de 26 cuentas online a las que acceden con sólo cinco contraseñas diferentes.

La compañía de servicios de información Experian ha identificado cinco factores clave que actualmente hacen que individuos y empresas sean más vulnerables al ciberfraude a gran escala.

Durante su intervención en el Congreso del Merchant Risk Council EU que este año se celebra en Sevilla, Hugh Steed, director de la Unidad Global de Fraude e Identidad de Experian, analizará sus conclusiones con cerca de 500 expertos del fraude en comercio electrónico y pagos.

1. Una gran cantidad de datos robados a disposición de los estafadores. El robo de datos a gran escala es uno de los problemas de mayor crecimiento que empresas y particulares afrontan en la actualidad, ya que se estima que cientos de millones de identidades digitales se ponen en peligro cada año. Además, se ha detectado un cambio de tendencia en el modus operandi de los ciberdelincuentes. Así como antes preferían hacerse con los datos de tarjetas de crédito, ahora prefieren captar las credenciales online de los particulares.
2. El crecimiento exponencial del malware. Después del robo directo de datos, el malware es el método principal del criminal para obtener identidades digitales. Utilizan desde aplicaciones móviles hasta plataformas de escritorio tradicionales. El malware se manifiesta de muchas formas diferentes y su volumen es cada vez mayor. Los estafadores se dirigen a los usuarios finales y a las empresas para adquirir estas credenciales tan valiosas para cometer su fraude.
3. La reutilización de un mismo nombre de usuario y contraseña para distintas cuentas online por parte de los consumidores. Un estudio de Experian reveló que la mayoría de los usuarios de Internet utiliza de forma habitual el mismo nombre de usuario y contraseña para diferentes cuentas: redes sociales, correo electrónico, sitios de compras online, etc… En concreto, el estudio reveló que los usuarios tienen una media de 26 cuentas online con sólo cinco contraseñas diferentes para todas ellas. Esto incrementa en gran medida la exposición de los consumidores al fraude, puesto que con un nombre de usuario y contraseña pueden acceder a un gran número de cuentas.
4. La creciente interacción multicanal entre clientes y empresas. Los consumidores ahora tienen acceso a múltiples canales digitales y físicos para interactuar con las empresas, gestionar sus cuentas y realizar transacciones. Sin embargo, este entorno multicanal también facilita la labor de los delincuentes, ya que cada canal abierto es una oportunidad para cometer fraude. Proteger estos canales es un importante reto para las empresas.
5. El equilibrio entre la seguridad y la experiencia del usuario. A medida que las empresas adoptan sistemas para aumentar la seguridad de las cuentas online, es muy importante tener en cuenta el impacto de éstas en la experiencia de usuario. Los clientes de comercio electrónico de hoy en día esperan obtener un acceso transparente y una ejecución inmediata de las acciones y es probable que unos procedimientos de seguridad demasiado pesados generen rechazo entre los clientes.
Hugh afirma que «el fraude de hoy es a menudo un ciclo que empieza con el robo de datos y continúa con varias fases de validación, culminando en una transacción fraudulenta».

«En lugar de ser instantáneo, el proceso del fraude puede abarcar semanas o incluso meses, con distintas organizaciones criminales involucradas y los datos cambiando de manos. Sin embargo, la misma naturaleza de este ciclo implica que hay sistemas que se pueden implementar para detectar y detener dicho fraude pronto, antes de que cause perdidas de un tamaño significativo. Para poner las cosas en contexto, a nuestros principales clientes, les hemos ayudado a detectar y prevenir fraude por valor de más de 500 millones de dólares».

Noticia extraída de: expansión.com