Registre su marca para acabar con los imitadores

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Para una pyme es fundamental que los aspectos que definen su compañía, como el logo o su propio nombre, sean reconocidos por los consumidores y la competencia no los pueda imitar.

El constructor de motocicletas Harley Davidson sabía que el sonido de sus motores le distinguía de la competencia, por lo que, a mediados de los noventa, intentó registrarlo. Aunque la compañía no lo consiguió, en la actualidad encontramos ejemplos de empresas que sí tuvieron éxito en litigios similares. Es el caso de Power Glide, un fabricante británico de dardos que ha registrado el olor a cerveza amarga en sus productos.

Sin embargo, no siempre es necesario complicarse tanto, ya que el primer paso, sobre todo para una pyme, es registrar el logo y el nombre con los que se identifica su empresa. Con estos dos elementos protegidos, su compañía evitará que la competencia pueda copiarlos, así como utilizarlos apropiándose de su imagen de marca en el mercado.

Antes de iniciar el proceso de registro es importante distinguir entre la denominación social, el nombre comercial y la marca. Por ejemplo, la compañía galletera Adam Foods utiliza este nombre para las facturas y los contratos, es decir, opera bajo esta denominación social. Sin embargo, sus consumidores la conocen por Cuétara, el nombre comercial que aparece en el famoso anagrama rojo de sus paquetes. Además, esta empresa tiene varias marcas registradas para sus productos estrella, como Tostarrica o Chocoguay.

Proceso. «Para registrar la marca o el nombre comercial, que se hace con el mismo proceso, se debe presentar una solicitud en los centros habilitados ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (Oepm) o en su sitio web», aclara Rocío Peris, directora de la sede de Madrid de la agencia de abogados Pons IP. En el escrito tiene que aparecer el tipo distintivo, que es el elemento de la pyme que quiere proteger, como el logo o el nombre de la empresa. También hay que incluir las clases, que son los sectores en los que desarrollará su actividad la compañía. El coste de este trámite es de unos 150 euros, y la marca queda protegida por diez años.

Registro territorial:.«El derecho de marca es territorial, por lo que sólo es efectiva para el lugar donde se registra», explica Peris. Por tanto, para una pyme que quiera exportar es interesante conocer la Euipo, que es la Oficina de Propiedad Intelectual en la Unión Europa y permite operar en los 28 países que la conforman. El proceso del registro de marca es similar al español, aunque el coste es más elevado, unos 850 euros. Tanto la Oepm como la Euipo trabajan bastante rápido y en unos cinco meses se suele conceder el derecho de marca. Antes de iniciar los trámites para el registro, la pyme está obligada a estudiar si los elementos que quiere inscribir están ya registrados.

Una recomendación para las pymes exportadoras es estudiar si su nombre suena bien en el país donde quiere instalarse. Éste es el caso de Peta Zetas, los famosos caramelos españoles que estallan en la boca. Al introducirse en el mercado anglosajón, la compañía tuvo que variar su nombre a Pop Rocks, intentando reproducir la sonoridad de los chasquidos.

¿Qué pasa si me copian? Si una pyme detecta que otra empresa puede confundir al consumidor por el parecido de sus marcas puede notificarlo a la oficina en la que está registrada . «Un funcionario determinará si existe tal riesgo», señala Xavier Oliver, profesor de Iese. Si la resolución es favorable, la otra empresa debe retirar el elemento que provoque la confusión. «El mayor riesgo al que se enfrenta una pyme es que le roben su prestigio con el plagio», concluye Oliver.

Noticia extraída de: expansión.com