Las dificultades de los autónomos para acceder a la vivienda

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La falta de una nómina y un contrato indefinido nos cierra muchas puertas a los trabajadores por cuenta propia. Y las de la vivienda es una de ellas. Hace poco un propietario se negó a alquilarme su casa por el simple hecho de ser autónoma. No importaron mis ingresos o la solvencia de mi negocio porque el casero ni siquiera estuvo dispuesto a consultar esa información. Pero lamentablemente, este no es un caso aislado. Y, lo peor, es que las cosas se complican todavía más a la hora de comprar una vivienda. Para los autónomos el grifo de las hipotecas sigue cerrado a cal y canto.

¿Cómo alquilar una vivienda si eres autónomo?

En ciudades con una alta demanda de alquiler, como Madrid o Barcelona, los propietarios pueden permitirse exigir multitud de garantías a los potenciales inquilinos. Por ejemplo, un contrato indefinido, un sueldo determinado, un aval o seguro de impagos, varias nóminas, etc. Entre estos requisitos también es posible que decidan no alquilar su vivienda a determinados perfiles como los autónomos o los trabajadores con contratos temporales.

Obviamente, si la negativa a arrendarte el piso por ser autónomo es tajante no hay nada que puedas hacer. Sin embargo, si el propietario está dispuesto a que demuestres tu solvencia, en lugar de la nómina y el contrato, puedes aportar estas otras garantías:

  Declaración de la renta del ejercicio anterior, donde queda patente tu rendimiento neto.
  Recibos del banco con los pagos puntuales a la Seguridad Social.
  Recibos de los pagos de impuestos a Hacienda.
Si esto no fuese suficiente, también puedes negociar un aval. En este caso, intenta que sea un aval personal, ya que con una entidad bancaria los costes económicos son bastante altos.

¿Cómo conseguir una hipoteca si eres autónomo?

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman que el número de hipotecas concedidas está creciendo este año. Pero el crédito no llega a todo el mundo. Los bancos premian a los funcionarios y a los trabajadores indefinidos con un buen nivel de ingresos. Mientras tanto, los empleados por obra y servicio y los autónomos son los sectores más castigados.

Las entidades financieras desconfían de los pequeños empresarios. De hecho, no es suficiente con que tengamos capacidad económica para afrontar el pago mensual de la hipoteca. Los bancos también nos exigen que demostremos que nuestro negocio es rentable. Otro de los requisitos habituales es que dispongamos de unos ahorros que cubran al menos el 30% del coste de la vivienda, cuando para los trabajadores por cuenta ajena el porcentaje se sitúa en el 20%. Además, es necesario llevar dos años como mínimo en la actividad para garantizar que se trata de un trabajo estable.

Si cumples estos requerimientos, puedes empezar a tocar la puerta de las diferentes entidades bancarias. No obstante, antes de hacerlo, debes preparar muy bien la información que vas a aportar para acreditar que eres solvente:

  • Elabora un resumen ejecutivo de una página en el que sintetices tu capacidad de pago y las características de la hipoteca que necesitas. Este documento tiene que ser atractivo visualmente y mostrar los datos de forma clara para que el director se interese por él. *
  • Adjunta documentación contable que demuestre lo que has plasmado en el resumen ejecutivo: resumen anual de IVA del ejercicio anterior, pagos trimestrales de IVA e IRPF de este año, recibos del pago de la cuota a la Seguridad Social e información de ingresos y gastos.
  • Redacta un resumen sobre tu negocio. En este punto debes explicar a qué actividad te dedicas, cuáles son tus clientes, cuál es tu plan de empresa… Aquí puedes aprovechar para destacar tus fortalezas como autónomo y tu capacidad de gestión financiera de la empresa. *
  • Por último, señala las garantías adicionales que estás dispuesto a aportar. Por ejemplo, un aval personal solvente.
  • Aun con todos estos datos preparados, lo cierto es que conseguir una hipoteca si eres autónomo no es nada fácil. Lo más aconsejable es que te entrevistes con los directores de diversas entidades bancarias y negocies con ellos para conseguir el “sí”. Confía en ti y ¡suerte.

Noticia extraída de:infoautonomos.eleconomista.es